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Cambiando el verde por el azul.

Esta semana vamos a comentar, Si esto es una mujer. Una novela escrita a “cuatro manos” entre un madrileño y una barcelonesa, él autor de narrativa,  ella ha publicado poesía. ¿Serán capaces ambos de combinar sus aptitudes y escribir un libro que atraiga a los lectores? Este es pues, el debut de Lorenzo Silva y Noemí Trujillo como pareja literaria. Pero también es la primera aparición de la inspectora Manuela Mauri como personaje de lo que vendrá a ser una serie. O sea que estamos ante una incógnita en vuelta en un misterio.

Aburrida en casa, cuando lleva siete meses de baja por un asunto bastante feo, la inspectora Manuela Mauri recibe la visita inesperada de la oficial Guadalupe Larbi. Ella junto con una caja de deliciosos bombones, trae a su jefa los informes de un caso que hace más de tres meses tiene a la Brigada provincial de investigación criminal bloqueada. Han aparecido restos de una mujer en dos vertederos de basura cercanos a Madrid y la investigación no progresa nada. Esto hará que Manuela vuelva a su trabajo, pero aparte de intentar cerrar el caso, tendrá que restañar muchos heridas  personales y profesionales.

El título de la novela hace referencia a uno de los libros que conforman la “ Trilogía de Auschwitz”. Las memorias que Primo Levi escribió narrando sus terribles experiencias allí. El tema que tratan Silva y Trujillo es terrible: la trata y la explotación sexual de mujeres inmigrantes por las mafias. Por muy brutal que sea la “venta de carne humana”, como dicen los autores, que por supuesto que lo es. Nunca se podrá comparar con el holocausto, en el que toda la maquinaria de un Estado se dedica al externinio de un modo industrial de toda una raza. Ya sé que esta batalla la tengo perdida, pero no me cansaré de decir, que hay expresiones y asociaciones de ideas de modo que desvirtúan el pasado. Para quien le interese el tema ahí está “LTI. La lengua del Tercer Reich” de Victor Klemperer. Obra  que ya he mencionado en alguna ocasión.  

La novela se lee fácilmente, con diálogos ágiles. La trama es sencilla, el caso apenas tiene dificultad una vez que Manuela y su equipo encuentran el hilo del que tirar, prácticamente se lo dan hecho. En mi opinión esto es así porque para los autores parece ser primordial enselarnos el “hábitat” de la inspectora. Nos muestran su ambiente laboral y personal, su manera de enfrentarse con cambios radicales en su modo de de afrontar la vida, ya sea con placa o sin ella. La puesta de largo del personaje principal, hace que también un buen número de personajes relacionados con ella aparezcan ante los lectores y como no podría ser de otro modo, también hace un “cameo” el mismísimo Rubén Bevilacqua. ¡Por favor Lorenzo no jubiles a los Beneméritos!

Me ha gustado mucho que la mayoría de los capítulos, por no decir todos, lleven el nombre de un personaje. Así los autores nos muestran quien va a formar parte del “reparto” de esta nueva serie. De paso podemos jugar a imaginar quien va a ser importante en las sucesivas entregas. Por mi parte apostaría por el inspector jefe Carranco un tipo que parece justo y profesional. También me gusta el personaje de Martina, una policía retirada de la misma quinta que Manuela, con muchos recursos en el Cuerpo y también fuera, un personaje con un gran potencial. De los miembros del equipo me gusta Gutiérrez, Guadalupe y Miguel, están por verse, pero claro, esto no ha hecho más que empezar. Y ojo a la archi enemiga de la inspectora Mauri: Rosario Mañas, ahí pueden saltar chispas.

Dejo para el final a Manuela Mauri, la dueña y señora del libro. Una mujer interesante, de armas tomar, literalmente. Es un personaje con una trastienda y un bagaje que intuimos que la ha marcado y que tal vez la marcará. Un matrimonio fracasado, una aventura más que tortuosa con un superior y madre de dos hijos en edad escolar. Manuela es una mujer que debe dar un cambio a su vida y está en ello, que necesita paz interior y dar un golpe de timón para gobernar su destino⁹ tras la tomenta. Para ello cuenta con un trabajo que la gusta y para el que reúne condiciones de sobra, cuenta ademas con sus hijos y con Alberto, su pareja. Este personaje a mí me ha parecido demasiado “guay”. El tío es médico, va a estudiar una segunda carrera, sabe cocinar, presta dinero a Manuela, cuida a los chicos, vamos, que es más el súper yerno que todas las madres quieren que otra cosa. ¡Parece de la casa de la pradera!

Es tan inevitable como injusto que los lectores de la serie de Bevilacqua comparemos personajes y situaciones de ambas sagas, pero estamos ante algo así como los episodios pilotos de las series de TV, en los que se nos muestran muchas cosas ,pero en los que no se profundiza demasiado. Creo que con algo más de trama policiaca y cuando se perfilen los secundarios estaremos ante un éxito. Yo espero impaciente la segunda entrega.

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