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El Emperador frente al hombre.

Esta es una época del año en la que se conceden  premios “importantes” de literatura, uno como el Nobel de gran interés mediático y otro, el Planeta, con enorme impacto comercial, al menos entre quienes leemos en español. Como no había leído nada de ningún libro de los premiados por la Academia Sueca, intenté  leer: “El miedo del portero al penalti” de Peter Handke, pero… me derrotó en la página setenta. Para recuperarme de la profundidad de este señor y temeroso ante la posibilidad que la otra galardonada, Olga Tokarczuk, me desbordará también, decidí dar un bandazo total y cambié de premio. Así pues, me puse con: El Imperio eres tú de Javier Moro, premiado con el Planeta en 2011, como veis siempre fiel a las novedades. Un libro de un autor del que no he leído nada, pero del que varias personas cercanas me habían hablado muy bien.

Esta es una novela histórica, que transcurre a principios del S.XIX, la acción se desarrolla a caballo entre Brasil y Portugal. En esa época, ante la invasión napoleónica los Braganza trasladaron la corte de Lisboa a Río de Janeiro,  una etapa en la que la colonia pasará a ser metropolí de su metropolí, curioso ¿verdad?. Moro nos narra todos los acontecimientos que desembocaron en la independencia Brasileña.

El personaje sobre el que pivota el libro es el que llegará a ser Pedro I, Emperador  de Brasil. La relación con su familia, con sus esposas: Leopoldina de Austria y la jovencísima Amelia de Beauharnais, su apasionado y escandaloso amor con Domitila de Castro y en definitiva su vida, tanto como monarca como hombre serán repasadas por el autor. Pedro es un personaje, mejor dicho, una persona extremadamente contradictoria. Egoísta, arrogante, infiel,  voluble, pero también es un padre cariñoso, un gobernante moderno y  firme. ·Es a un tiempo un liberal y un absolutista. En definitiva una persona que se debate constantemente entre el soberano y el hombre. En mi opinión, un personaje atractivo y muy bien perfilado por Javier Moro.

También me ha parecido muy interesante Leopoldina de Austria, la primera mujer de Pedro. Una persona totalmente diferente. Una mujer  culta, refinada que hace lo imposible por  adaptarse a un país y una corte totalmente distintos a aquellos en las que se educó. Para ella no hay otras prioridades que su matrimonio, sus hijos y la Corona. Es una persona chapada a la antigua, con una fuerza de voluntad inquebrantable. Me ha parecido muy interesinfieesa disparidad en los caracteres de los esposo que únicamente tienen en común la determinación ante algo que para ambos es irrenunciable: el trono.

La obra tiene la virtud de explicarnos un periodo de historia de Portugal y de Brasil, no creo equivocarme, si digo que la mayoría de los lectores desconocemos. Eso nos provoca la fascinación de lo desconocido. Es un libro extensamente documentado. En mi opinión ese es un punto a favor, pero a su vez tiene sus contras, me explico. La profusión de datos, de fechas y de sucesos, en algún momento hace que el lector pueda dispersarse. Por momentos parece más historia novelada que novela histórica, da la impresión de que estemos asistiendo a una clase de uno de esos profesores enamorados de su materia, pero que la adorna un poco para mantener la atención de los alumnos. Personalmente me gustaba esa asignatura y ese tipo de profesores. Me recuerda a una  profesora que tuve yo: la señorita Charo, que viejo va siendo uno.

Este es un libro en el que suceden infinidad de cosas, acontecimientos históricos y familiares, relaciones humanas y de poder, pasiones y sacrificios. Todo esto el autor, nos lo ⁸expone con una estructura muy sencilla. Sin apenas saltos en el tiempo, esto contribuye a que el lector siga fácilmente la obra. Nos ahorra muchos “flashbacks” que en bastantes novelas contribuyen a una farragosidad innecesaria. Creo que esto es una virtud, ya que la narración de unos hechos a los que la mayoría de los lectores se acerca por primera vez. Hay quien pensará que esa línea tan simple, tan recta, trazada por Javier Moro le resta valor literario a la obra. Pero es que no nos estamos leyendo el Ulises, que entre nosotros, os diré que sospecho que la inmensa mayoría de los que dicen haberlo leído mienten de mala manera.

Yo creo que “El Imperio eres tú”, es un libro entretenido, de fácil lectura y bien documentado. Probablemente no vaya a entrar en el “Olimpo” de la literatura, pero que nos hace estar entretenidos durante un buen puñado de horas. Para mí, ese es motivo más que suficiente para decir que merece la pena leerlo. Ahora vosotros decidid si arle o no una oportunidad.

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