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Este libro no era para mí.

El post de esta semana es sobre uno de los escritores más valorados y premiados de la “penúltima” generación de autores españoles: Antonio Soler. Este malagueño nacido en 1956, ha publicado relatos, novela y ensayo, además su obra se ha traducido a una docena de idiomas. Entre sus novelas destacan: “Las bailarinas muertas” o “El camino de los ingleses”, premio Nadal en 2004. Por todo ello ha merecido el aplauso de la crítica especializada y reconocimiento del gran público. Hoy os halaré de mis sensaciones al leer Sur..

La novela arranca de un modo brillante, una tórrida mañana de agosto aparece el cuerpo moribundo de un hombre de mediana edad y del que una numerosa colonia de hormigas se está nutriendo, antes de que pueda exhalar sus últimos suspiros. Lo curioso del asunto está en que no nos  encontramos con una novela policiaca o un thriller, si no ante algo muy distinto, muy novedoso y difícil de definir, al menos para mí. Tal vez sea un estudio de personajes, quizá sea un retrato pesimista de la sociedad actual, acaso nos encontremos  con una  interpretación posmoderna  del infierno de Dante. Puede que un poco de cada uno de ellos. O a lo mejor no tenga nada que ver con nada de esto.

Como he apuntado al principio, esta es una lectura que me ha generado infinidad de sensaciones, casi todas ellas presentan dos caras opuestas, como el dios romano Jano. Supongo que no será casual, que uno de los innumerables personajes del libro tenga ese nombre, es posible que yo me haya pasado dándole vueltas al libro, en mí cabeza. A saber.  Me gusta que el ritmo del libro sea rápido, pero a veces es vertiginoso. Me atraen los personajes, pero casi todos ellos me causan rechazo. El lenguaje es muy actual, pero a veces es demasiado directo. Toca temas muy actuales pero en muchas ocasiones lo haces de un modo demasiado escabroso. La novela rebosa profundad y al mismo tiempo es trivial. Es Bajo el volcán de Lowry y Manhattan Transfer de Dos Passos.

Creo que ya ha llegado el momento de explicar el por qué del título del post. Soy un tipo de gustos clásicos, uno de esos que prefiere el cine de John Ford al de David Lych. De los que se paran más tiempo a contemplar un cuadro de Velázquez que uno de Tapies. De los que disfrutan más con Miguel Delibes que con Miguel Ángel Asturias y por supuesto que prefiere escuchar a Françoise Hardy y no a Becky G. Por eso pienso que este libro no era para mí. No diré, por no soy quien para ello, que es un libro malo, que no me ha gustado o interesado, eso simplemente sería mentir. Pero para  un simple lector de los de a pié, como yo, me ha parecido demasiado vanguardista, demasiado trasgresor, demasiado… Un día viendo un partido de rugby en un bar, un irlandés me dijo: “este juego es muy británico, muy protestante y muy colonial, pero no podemos dejar de jugarlo y de . Creo que aquel tipo entre pinta y pinta describió lo que he sentido leyendo Sur.

Sinceramente creo que este libro de Antonio Soler será uno de los que se estudiaran en las facultades y que aparecerá en los manuales de literatura., Pero que para el lector de “infantería” resultará un poco árido, como el Ulysses de de Joyce o Pedro Páramo de Rulfo.   Seguro que esta historia que sucede en solo diez y ocho hora y que Soler nos narra en algo más de quinientas páginas, van a dar mucho que hablar, escribir y estudiar.

One Comment

  1. Carlos Rosa Carlos Rosa 1 septiembre, 2019

    Pues a mi con tu grandisimo y muy interesante comentario me ha desperado ganas de leerlo. No sé por qué pero me ha venido a la cabeza la imagen de Iggy Pop al leer tu opinión. Transgresor pero clásico en el fondo como la Iguana de Detroit.
    Si es verdad que el tempo de los libros debe adaptarse bien a la historia que cuentan pero no al revés pero me has despertado la curiosidad y eso para un lector es más que interesante

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