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La maldad absoluta existe.

Hola a todos, ya nos hemos “fumado” la cuarta parte del año y dentro de nada estaremos comiendo torrijas, bacalao y los que se atrevan hasta potaje, o sea: en Semana Santa. Quien más y quien menos se organizará unas vacaciones. Unos irán a la playa, otros al pueblo, algunos harán una escapadita a París, Londres o similar. También los habrá que se acerquen a ver las procesiones e incluso a la Iglesia. Como dijo el torero “hay gente ´pa to”. Así que me puse a buscar una novela en la que las vacaciones y el sentimiento religioso estuviesen presentes. Como “todo está en los libros” que cantaban en la sintonía de un programa de la tele de hace… mil años después, me topé con: Brighton Rock de Graham Greene.Estamos ante una gran novela de intriga, como corresponde a uno de los grandes del género. Pese a partir de un arranque clásico, una guerra de bandas

Brighton es una población costera a menos de 100 kilómetros de Londres, que desde siempre ha sido un lugar  muy frecuentado por los londinenses para pasar unos días libres. El mar, sus atracciones turísticas, sus pubs y sus carreras de caballos no solo atraen visitantes. Donde hay personas dispuestas a gastar su dinero en divertirse hay otras que hacen de ello su modo de vida. Pinkie Brown es un chico de diecisiete años perteneciente a una banda que se dedica a extorsionar a corredores de apuestas de carreras de caballos. Cuando su jefe, Kittle, es asesinado por una banda más poderosa que viene a hacerse con el negocio, pasará de ser un chaval que anda en malas compañías a convertirse en el jefe, de ahí a un asesino solo da un paso y después ¿hasta dónde será capaz de llegar?

Antes de todo agradecer a Libros del asteroide que está reeditando, con traducciones de calidad  obras de autores de hace muchos años. Sin ir más lejos Brighton Rock se publicó en 1938. Además si los autores escogidos fueron superventas en su momento, ¿digo yo, que algo tendrán? En el caso de Greene, personalmente he descubierto a un autor que no solo es capaz de crear una narración de interés, si no que tiene una gran “calidad de página”, que dicen los críticos, excepcional. Me parece muy interesante recuperar autores que pese o quizá por  su gran éxito comercial, han tardado muchos años en tener reconocimiento por su nivel literario. Sin duda Greene, lo es.

Estamos ante una magnífica novela de intriga, algo lógico porque Greene es uno de los grandes del género. A pesar de que en el fondo el argumento es bastante convencional, dos bandas luchan por controlar el mismo territorio, si es original quien se encargue de resolver los secretos que esconde: una mujer que ni es policía, ni tiene vinculación con los implicados y ni tan siquiera es testigo directo de nada. Pero si esto no fuera suficiente tratará de salvar de sí mismos a alguno de los implicados. Pero Brighton Rock es bastante más que eso y creedme que solo por la trama “policiaca” estaría justificada la lectura. Es una novela de valores, en la que el bien y el mal están muy presentes, como también lo están características inherentes al ser humano como la moral o lacontradicción. Por supuesto, hay reflexiones sobre la redención, el pecado o el perdón, pero no entra en grandes disquisiciones sobre la religión que el autor profesa. Hay quienes han calificado a Graham Greene como un escritor católico, cosa que no le hacía demasiada gracia, yo más bien le definiría como un católico que escribe.

La creación de personajes es muy cuidada, ya que pese a que casi todos pertenecen al mundo del hampa, todos poseen características propias e infinidad de matices. Los que me han resultado más interesantes han sido Ida, Pinkie y Rose.  No solo por que sean los principales actores de este trama, si no por sus distintas formas de concebir la vida. Ida Arnold es una mujer exuberante tanto en su apariencia como en sus principios, con la treintena más que cumplida, su afición a la juerga, los hombres y la bebida, en un principio no parece ejemplo de nada, pero como dice el refrán: “el habito no hace al monje” y resulta que detrás de esa fachada jacarandosa se esconde una mujer con unos criterios muy claros y unos valores aún más sólidos que llevaran de un tonteo en un Pub a involucrase en un asunto que le podría costar la vida, por tener muy claro que es el bien y que el mal. Sin duda si en la obra alguien encarna la maldad, ese es Pinkie. Si bien es cierto que no ha tenido una vida fácil, es alguien incapaz de superar sus problemas. Muy al contrario, los magnífica hasta convertirse en una suerte de sociópata narcisista dedicado a la destrucción de todo cuanto le rodea y sobre todo a sí mismo. Un personaje atormentado que no entiende a sus semejantes. En definitiva, alguien incapaz de afrontar la vida. Finalizo con Rose, alguien que con apenas dieciséis años no está preparada para afrontar una realidad que no siempre es agradable, una niña que va camino del despeñadero de la mano de unas convicciones que apenas alcanza a entender y de una realidad que desconoce, un personaje con una actitud bovina  hasta llegar a los párrafos finales en los que nos conmueve, a mí me hizo pensar en qué haría Rose a la mañana siguiente de acabar el libro.

Brighton Rock es una novela multiusos, como las navajas suizas. El que quiera leer un “thriller”, tiene uno de los buenos y el que quiera algo más también lo tendrá, y por el mismo precio…

¡¡¡SEÑOR PUTIN, RETIRE LAS TROPAS YA, NO CONVIERTA A LOS SOLDADOS EN ASESINO!!!

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